Pills (IV)

diciembre 26, 2008

Tomó unas naranjas del refrigerador, y se dirigió a la barra, donde estaba el extractor.
"Qué sueños tan raros", pensó Antonio al preparar el jugo.
Tomó dos vasos, se sirvió en uno y lo ingirió de golpe, el resto lo depositó en otro vaso. Acomodó a un lado de los huevos y al terminar, se dirigió a la habitación para despertar a su acompañante.
Ella no estaba, pero sin embargo un sonido lo tranquilizó. Escuchó abrirse la regadera, el correr del cancel, y la habitación comenzó a llenarse de vapor.
"Te espero en la cocina, el desayuno se enfriará", dijo.
"Ajá gracias, ahí voy", le respondió una aguda y dulce voz.
Ella salió del baño, caminó por la habitación dejando el rastro de sus huellas húmads por toda ella, entonces un frasco multicolor con un revolvedero de pequeñas píldoras le llamó la atención, estaba sobre una mesita, junto a un cenicero con colillas a medio acabar y un vaso de agua a la mitad. Abrió el frasco y tomó una rosita, la analizó por unos segundos, se la llevó a la boca y la pasó con agua. Se secó y se puso la misma ropa que estaba por toda la alfombra. Se abotonó la camisa y se dirigió a la cocina para encontrarse con Antonio y un desayuno semicaliente..