Fumando espero, te espero, te espero con ansias. No te he visto en semanas, mujer preciosa, y te extraño en demasía, con sentimientos encontrados. Ya me he cambiado de casa, apenas a una cuadra y seguro no la reconocerías, es por demás espaciosa. Nuestros encuentros, cada vez más lejanos, ya hasta parecen un sueño que viví en otra vida. El cigarro se acaba, parsimonioso, siento como el THC recorre mis venas.
La casa ha quedado vacía en muy poco tiempo, tres días me tocó cambiar mis cosas, mis recuerdos. Ya solo falta desconectar la tubería de gas, tirar la ropa que me recuerda a ti, conseguirme otra guitarra. Y te espero, con el hastío de cada vez que pienso lo tan probable que es el hecho de que en todo este tiempo estuviste con otro. No te reclamaré nada, importa más tenerte, hacerte mia en este pedazo de alfombra que nunca en el tiempo que aquí viví estuvo tan limpia.
Empieza a llover, mi cigarro se acaba.
Fumando espero
marzo 11, 2009
Desmembrado por Mahomedalid Ivan Pacheco Morelos
Cuento: Fumando espero
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 requiems:
Publicar un comentario