Katia (V)

octubre 11, 2008

Entre la gente, policía, teléfono, gritar, se agregó un revoltijo, de porqués, quienes , paraqués. Quizá por qué fue uno de los últimos temas, quizá porque cuando vio el frasco, sintió cierto estremecimiento, mientras corría, en su mente iba tomando fuerza la imagen del frasco.

Su cuerpo ya no daba para más, tengo que voltear, se dijo, tomó todo el valor que le quedaba, y parecía que nadie la iba siguiendo, un instante después al no sentirse perseguida, se dio cuenta que estaba perdida, todo se veía obscuro, no supo hacia donde corrió, no sabía dónde estaba, ni cómo salir de ahí. ¡Diablos!, desde niña Katia se perdía hasta en el supermercado, esta vez no fue la excepción, siempre le intrigaba como Memo podía salir casi de cualquier lugar, tenía ese sentido de la orientación…. Memo… Cuando la mente humana deja de enfocarse en un miedo, un dolor, un sentimiento, se puede dar cuenta que había otros detrás… Soltó el llanto, su Memo, estaba muerto, Memo con el que pensaba algún día…. Memo.

Decidió buscar un teléfono, tenía que hablar con alguien, con quien fuera, su familia, sus amigos, alguien, necesitaba que alguien le dijera que las cosas iban a salir de alguna u otra manera pero iban a salir.